Brisa fresca de año nuevo.

Estándar

 

 

 

 

 

 

Nos creemos tan importantes que día tras día nos damos el privilegio de levantarnos cada mañana y desperdiciar todo aquello que nos ofrece el amanecer. Quizás sólo te parezca un mero fenómeno de la naturaleza, iluso de ti, cuando en realidad en ese preciso instante están concentradas todas las riquezas del universo. Y pasas inmune y altivo ante él sin darte cuenta del valor de ese espectáculo de inauguración de un pedazo más de tu propia vida.

Nos creemos tan importantes que nos concedemos el privilegio de mirar siempre a nuestro propio ombligo, quejándonos de nuestra mala suerte. Mientras, en algún lugar del mundo o incluso a tu lado, alguna persona con mil motivos de tristeza más decida dibujar, a pesar de todo, una sonrisa en sus labios.

Nos creemos tan importantes que no somos capaz de ver y valorar la valentía de esa gente desgraciada con espíritu y corazón alegres prefiriendo seguir formando parte de esa gente afortunada eternamente inconformistas que se hacen así mismos víctimas de un mundo que le ha dado mucho más de lo que necesitan para ser felices.

Nos creemos tan importantes que incluso habiéndola vivido de muy cerca somos capaz de olvidar la fugacidad de la vida. Incluso llegamos a olvidar que esto un día cambiará, que no todos estarán ahí paran siempre, que las oportunidades también tienen fecha de caducidad…

Y nos creemos tan importantes que nos autonombramos dioses del universo manifestando a ciencia cierta que cuando alguien se va simplemente desaparece. Construimos con total seguridad nuestros propios dogmas: sólo lo que puede verse, sólo lo racional es propio de personas inteligentes. Si realmente a estas alturas de tu vida aún no te has planteado ni una sola vez que tu mente puede percibir mil y una sensaciones que no estén vinculadas a lo racional, a lo tangible entonces déjame que te diga que quizás deberías plantearte alguna vez usar tu inteligencia de otra manera. Abrir tu mente, al menos, para comprender que hay personas que si pueden hacerlo. Comprender que la literatura y no sólo la ciencia contiene verdades de extraordinaria riqueza para el hombre. Saber que “lo esencial sigue siendo invisible a los ojos”.

Nos creemos tan importantes y somos tan poca cosa…

Ojala este nuevo año abramos por fin nuestra mente y nuestro corazón. Ojala aprendamos por fin a valorar lo realmente importante. Ojalá comprendamos de una vez por todas que sentirnos libres no sólo quiere decir ser libres físicamente sino especialmente libres de espíritu. Ojala admiremos el espectáculo del amanecer, miremos a nuestro alrededor, llenemos de amor a quienes tenemos aquí, ahora, en este preciso momento.

Ojala seamos capaz también de hacer felices a aquellos que seguimos queriendo aunque ya no los veamos y sea por ellos que nos atrevamos de una vez por todas a ser felices sin más.

Ojala el 2008 sea más azul que nunca…

FELIZ AÑO 2008 A TODOS LOS HUÉSPEDES DE MI HABITACION ESPECIALMENTE A LOS QUE HAN COMPARTIDO CONMIGO ESTAS FIESTAS A QUIENES DESEO TODO LO MEJOR.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s