Una ventana abierta al mundo

Pronto amanecerá…

Diciembre 2, 2009 · 1 comentario

“Cuando salí a los mares fui infinito”

Y esto es más fácil que mañana jueves
y más difícil que seguir naciendo
y es un oficio extraño que te busca
y que se esconde cuando lo buscaron
y es una sombra con el techo roto,
pero en los agujeros hay estrellas.

Pampoesía
Memorial de Isla Negra
1962–1964

De mi querido Pablo, además de poeta de cabecera coleccionista de caracolas. Más allá del tiempo llena esta noche de palabras infinitas y siento la brisa marina en mi rostro sin moverme delsillón.

→ 1 comentarioCategorías: Huespedes literarios · Lucía · Momentos cálidos · Momentos polares · Más valientes

Collage de la Rae…

Noviembre 4, 2009 · 1 comentario

… para presidir la Habitación azul.


Sírvame un cocktel de palabras.

Me las llevaré puestas.

Las gastaré de tanto usarlas.

(…)

resurgir.

(Del lat. resurgĕre).

1. intr. Surgir de nuevo, volver a aparecer.

2. intr. Volver a la vida.

3. intr. Recobrar nuevas fuerzas físicas o morales.

 

optimista.

1. adj. Que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable. U. t. c. s.

2. adj. Que profesa el optimismo filosófico. U. t. c. s.

 

decidido, da.

(Del part. de decidir).

1. adj. Resuelto, audaz, que actúa con decisión. U. t. c. s.

 

dirigir.

(Del lat. dirigĕre).

1. tr. Enderezar, llevar rectamente algo hacia un término o lugar señalado. U. t. c. prnl.

2. tr. Guiar, mostrando o dando las señas de un camino.

 

retomar.

1. tr. Volver a tomar, reanudar algo que se había interrumpido.

Estaba buenisimo.

Lucía.

→ 1 comentarioCategorías: Lucia y las hadas · Lucía · Momentos cálidos · Momentos polares

Más saltos.

Septiembre 28, 2009 · 3 comentarios

“Inundado de asombro, con un miedo repentino y extremo, sí, con gran júbilo y orgullo, me sostengo en equilibrio sobre el gran cable. Con soltura. Un sabor todavía no reconocible atenaza mi lengua: el vehemente deseo de volar”.

Philippe Petit

“Alcalzar las Nubes”.

→ 3 comentariosCategorías: Huespedes literarios · Lucía

Rima de viernes azul

Septiembre 18, 2009 · 1 comentario

ojos

→ 1 comentarioCategorías: Lucia y las hadas · Momentos cálidos

Valientes…

Septiembre 15, 2009 · 1 comentario

valientes

Lo desconocido nos asusta. Siempre nos parece que lo que hacen otros está mejor. Demasiadas veces creemos que no seremos capaz. Pero si nos quitamos ese abrigo diseñado a base de viejos prejuicios e  inseguridades y dejamos de subestimarnos, si lo cambiamos por unos cómodos vaqueros y unas zapatillas mágicas, si nos asomamos a la ventana y damos un salto contundente hacia fuera entonces seremos conscientes de lo fácil que es sentirnos diferentes haciendo cosas nuevas y motivantes.

Y de repente un día uno se anima a adentrarse en universos desconocidos y descubre que el encanto de la tinta de la pluma o del aroma del papel se compensa creando espacios llenos de alma. De repente lo importante no es el continente sino el contenido. El poder de las palabras va más allá del lugar en el que se las deposita. El mejor consejo para aquellos que se inician en el mundo de los blogs personales es escribir con el corazón y no con la mente, es escribir para uno mismo y no para los demás. Cocina, literatura o cine, anecdotas, viajes o poemas. Habla de lo que quieras pero hazlo siempre sobre un tema que te apasione. Lee las normas y tenlas en cuenta, sigues los consejos de los que ya bucean en lo virtual pero saltate las reglas de vez en cuando para crear algo que refleje quien eres en estado puro.  En lo digital como en lo real sé la mejor versión de ti mismo.

Creo que es un buen momento para que saltéis por la ventana ¡valientes!

Mis mejores deseos en vuestra aventura.

Lucía

→ 1 comentarioCategorías: Huespedes literarios

Nubes de algodón.

Septiembre 14, 2009 · 1 comentario

Fragmento del relato “Imaginación”

Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama

Louis Charles Alfred de Musset

nubes

El sueño de los mayores despierta de su letargo. Escuchamos como papá y mamá abren la puerta del dormitorio y vienen hacia nosotros. Entonces te quedas inmóvil, casi sin respirar mirándolos venir hacia ti. Me has dicho que en tu planeta te han hecho prometer que sólo puedo verte yo. Entonces te empujo cariñosamente y te digo ¡No te preocupes!, ¡No pueden descubrirte! Me entran ganas de decir. ¡No pueden verte porque sólo estás en mi imaginación! Pero me callo porque me doy cuenta que ni siquiera yo estoy segura de ello. Me gusta tu colonia fresquita. Me gusta tu flequillo y tu pelo suave como una nube de algodón.  Tu sonrisa amplia y el brillo de tus ojos se contagian.

- ¿Te quedas un rato más a jugar? – te digo – ¿Te quedas conmigo para siempre?

Sonríes y me concedes mi deseo: ser para siempre el niño que llevo dentro.

Para tí, que siempre serás una parte de mí.

Lucía

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized

Tinta de Otoño

Septiembre 13, 2009 · 1 comentario

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

Antonio Machado

paraguas

Ya huele a libros por estrenar, la mina de mi lápiz luce estilizada y han caído las primeras gotas de un otoño que ni siquiera ha llegado oficialmente. Como siempre en Septiembre vuelvo a la escuela de las ilusiones renovadas y los cuadernos en blancos por escribir. Tiro esa libreta desgastada, arranco del calendario el mes de agosto y abro la ventana para que mi habitación comience a adquirir tintes y tintas otoñales. Estreno mi nueva decoración con este pequeño fragmento del poema de Machado que tantas veces leí de pequeña.

→ 1 comentarioCategorías: Lucía · Momentos cálidos

Sin título

Agosto 6, 2009 · 1 comentario

Me gusta este puzzle y no quiero dejar de jugar pero me faltan piezas. ¿Dónde las habré metido? …

¿Qué titulo lleva esta historia?

diferente

Y Lucia volvió a sentarse en el centro del mundo a pensar….

→ 1 comentarioCategorías: Uncategorized

Todavía.

Mayo 18, 2009 · 1 comentario

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana…
por siempre…
todavía

benedetti

Noticias. A veces llegan en los momentos más inesperados. Una esta aún recien levantada con los ojos apenas abiertos disfrutando de su tostada y, de repente, la presentadora de informativos lo suelta. Entre una noticia deportiva y la información meteorológica me entero de la muerte de Benedetti. La cocina está llena de gente que habla y apenas sin escuchar nada me doy cuenta que hoy, a mi habitación azul, le faltará uno de sus huespedes más inolvidables.

Mi historia con Benedetti comenzó mucho antes de nacer cuando mi padre le regalo mi madre aquellos versos de “Hagamos un trato” para conquistarlas. Y algo mágico debió haber en aquella declaración de intenciones porque algo más de una decada después descubrí que los sentimientos de un poeta uruguayo mucho mayor que  yo que vivía a cientos de kilometros reflejaban exactamente lo que sentía.

Hoy me he acordado de aquel poema que recogí hace tiempo en mi fotolog: “Los formales y el frío”, de como me fascinaron sus versos. He recordado a mi profesor de literatura recitando aquel contundente “No te salves”. Hoy me he quitado mi “Corazón coraza” y me  he dado cuenta de las veces que, sin pensarlo siquiera, he tecleado en google Benedetti para bucear en su propio universo de sensaciones. Aquel “Chau pesimismo”,  “Viceversa”, “Piedrecitas en la Ventana”, … Esa alegría de Benedetti que fue tantas cosas, que probó “el viento del exilio”, que experimentó el amor y el desamor, la justicia y la injusticial, que plasmó cada sensación en un poema y que hizo cualquier sentimiento cotidiano y a la vez convirtio lo rutinario en mágico.

En el trabajo, no me he resistido a hacer una pequeña parada para saber que dice el mundo ahora que el poeta se calla. Y me he dado cuenta que esa es la verdadera magia de la poesía, de la escritura y de las vidas llenas de vida… que nunca se terminan. Benedetti ha muerto pero todo sigue lleno de sus versos. Podemos seguir disfrutando de su forma de ver el mundo exactamente igual que ayer. Podemos seguir tecleando su nombre en el universo de lo virtual para que como si de un juego maravilloso se tratara los modernos buscadores nos devuelvan una lista interminable de poemas escritos hace décadas. Lo verdaderamente especial es que cada vez que alguien lee de nuevo un poema de Benedetti vuelve a reescribir la historia, vuelve a darle un nuevo sentido. Así cada poema de Mario contiene miles de millones de historias que seguirán alimentando por siempre nuestra inspiración y nuestras ganas de vivir y sentir.

¿Hay una mejor forma de convertirse en inmortal?

Me gusta como acaba Alfonso Tordecillas su particular homenaje al poeta, uno de los primeros articulos (todos llenos de emoción, nostalgía y palabras de homenaje de personas de todas las edades y lugares del mundo)  que he leido sobre Benedetti en el día de hoy. Lo hace con un simple: Nos vemos, viejo”.

Seguirás tirando piedrecitas de alegría en la ventana de mi habitación azúl.

Hasta siempre poeta

Página en Blanco

Bajé al mercado
y traje
tomates diarios aguaceros
endivias y envidias
gambas grupas y amenes
harina monosílabos jerez
instantáneas estornudos arroz
alcachofas y gritos
rarísimos silencios

página en blanco
aquí te dejo todo
haz lo que quieras
espabílate
o por lo menos organízate

yo me echaré una siesta
ojalá me despiertes
con algo original
y sugestivo
para que yo lo firme

M.B.

→ 1 comentarioCategorías: Huespedes literarios · Lucía

Nueve palabras para la eternidad

Febrero 24, 2009 · 1 comentario

“Estos días azules y este sol de la infancia…”.

Lo escribió Antonio Machado antes de morir. Fue encontrado en el bolsillo del gastado gabán con con que había cruzado los Pirineos  en su huida  hacia el exilio. De nuevo la poesía, el arte, la cultura salvando al hombres hasta el final. Cuando ya nos nosqueda nada, dice Rosa Montero, siempre nos salva la escritura. Eso debió pensar el poeta que pese a haber quedado ese poema de sólo nueve palabras inconcluso, me parece más grandioso que muchos de los acabados.

Esos días azules y ese sol de la infancia…  Un poema cuyo final podemos imaginar todos, a nuestra manera. Una forma tan magistral como poco premeditada de poner un punto y final encantador a toda una obra llena de sensaciones y ensoñaciones maravillosas. Un inesperado microrelato para la eternidad.

Y además esas ocho palabras contienen la palabra azul. Quizás por eso me gustan tanto. :)

→ 1 comentarioCategorías: Huespedes literarios